Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarte la publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de tus hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración y obtener más información consultando nuestra Política de Cookies.

El Premio Dr. Font 2010 demuestra que una nueva molécula –ST2- es un importante factor predictivo de muerte súbita

"Determinación del marcador ST32 soluble como factor predictivo de muerte súbita en pacientes con insuficiencia cardíaca y disfunción ventricular sistólica" es el título del trabajo del doctor Antoni Bayés Genís, del servicio de cardiología del Hospital Trias i Pujol de Barcelona, ganador del Premio Dr. Josep Font 2010. Este artículo fue publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology, con un factor de impacto de 12,535.

Determinación del marcador ST32 soluble como factor predictivo de muerte súbita en pacientes con insuficiencia cardíaca y disfunción ventricular sistólica

Fundación Mutual Médica

Dr. Antonio Bayés Genís

HOSPITAL GERMANS TRIAS I PUJOL DE BADALONA (BARCELONA)

Soluble ST2 for Predicting Sudden Cardiac Death in Patients With Chronic Heart Failure and Left  Ventricular Systolic Dysfunction

El artículo galardonado con el Premio Dr. Josep Font 2010 lleva como título "Soluble ST2 for predicting sudden cardiac death in patients with chronic heart failure and left ventricular systolic dysfunction" ("Determinación del marcador ST32 soluble como factor predictivo de muerte súbita en pacientes con insuficiencia cardíaca y disfunción ventricular sistólica") ¿En qué consisten estas patologías y cuál es su prevalencia y situación en nuestro entorno? ¿Por qué es importante su detección precoz?

La insuficiencia cardíaca (IC) con disfunción ventricular sistólica es la gran epidemia cardiovascular del siglo XXI. La mayoría de las enfermedades cardíacas pueden evolucionar hacia la IC y por ello es fundamental hacer una correcta identificación y, sobre todo, poder establecer el diagnóstico del paciente con una cierta exactitud. En nuestro país se calcula que más de un 15% de los pacientes mayores de 70 años sufren IC. En este sentido, la detección precoz permite una pronta iniciación de los tratamientos más adecuados para estabilizar al paciente, de manera que mejore sus síntomas y se alargue su supervivencia.

¿En qué consiste concretamente la investigación que ha ganado el Premio Dr. Josep Font 2010?

En esta investigación hemos analizado una nueva molécula llamada ST2 que en la actualidad no se sabía qué función podía tener en los pacientes con IC. En nuestro estudio hemos podido demostrar que ST2 es un importante factor predictivo de muerte súbita en estos pacientes, de manera que aquellos pacientes con niveles altos de ST2 tienen un riesgo mayor de sufrir muerte súbita a los tres años de seguimiento, y los pacientes con niveles de ST2 bajos tienen un riesgo mucho menor de sufrir muerte súbita.

En el año 2009 esta investigación se publicó en la prestigiosa revista Journal of the American College of Cardiology, ¿cómo se consiguió?

Para conseguir publicar en esta revista tan prestigiosa hemos aunado dos elementos importantes: en primer lugar, el estudio fue un estudio multicéntrico de nueve hospitales españoles que pertenecían a una red denominada MUSIC, cuyas siglas quieren decir Muerte Súbita en Insuficiencia Cardíaca; por lo tanto, es un estudio nacional multicéntrico. Y en segundo lugar, porque incorporamos un nuevo biomarcador, ST2, en esta población concreta. Debido a los hallazgos tan positivos y espectaculares que hemos encontrado, el editor de la revista Journal of the American College of Cardiology creyó oportuna su publicación, y no sólo esto, sino que además el editor mismo me hizo una entrevista en la que se analizan las implicaciones clínicas de estos hallazgos.

El objetivo del Premio Dr. Josep Font es galardonar al autor de un trabajo de investigación que tenga aplicación en la práctica médica, ¿de qué manera piensa usted que cumple su proyecto este requisito?

Nuestro proyecto tiene una implicación clínica muy clara; por un lado, nos permite identificar a aquellos pacientes que tienen niveles altos o bajos de ST2 y hemos visto que esto, por si solo, ya nos identifica a los pacientes de mayor o de menor riesgo de muerte súbita. Pero lo más relevante es que combinando dos biomarcadores, ST2 y NTproBNP, identificamos un grupo de muy alto riesgo cuando ambos están elevados, en el que antes de tres años el 70% tiene riesgo de sufrir muerte súbita, mientras que cuando los dos marcadores están bajos, identificamos otro grupo en el que el riesgo de muerte súbita es únicamente del 4%.

Por lo tanto, esto tiene la siguiente lectura: cuando los dos marcadores están elevados, es necesario pensar en implantar un desfibrilador a estos pacientes, mientras que, cuando ambos están bajos, es probable que el desfibrilador no sea necesario, lo que, además de ser útil clínicamente, puede tener implicaciones económicas importantes, sobre todo en el momento actual de crisis.

¿Qué ha aportado o pueden aportar los resultados de este trabajo al mundo de la ciencia, por un lado, y a los pacientes con estas patologías, por otro?

Como hemos dicho anteriormente, al mundo de la ciencia ha permitido incorporar un nuevo biomarcador con finalidad pronóstica a un gran abanico de pacientes que son los que sufren IC, y, por otro lado, nos ha dado la posibilidad de segregar a aquellos pacientes que van a requerir una intervención más agresiva de aquellos otros pacientes cuyos niveles de ST2 son bajos y que pueden seguir con el tratamiento convencional menos invasivo.

¿Cuál es su punto de vista sobre la situación de la investigación médica en nuestro país en relación al resto de países de nuestro entorno? ¿Y más concretamente en el ámbito de la cardiología?

Des de mi punto de vista, la investigación clínica de este país ha mejorado mucho en los últimos años y para que esto sucediera ha sido muy importante el apoyo económico de las instituciones públicas y también el apoyo que algunas instituciones privadas han proporcionado para llevar a cabo investigación. En nuestro caso concreto, creo que las redes temáticas de investigación han sido un punto y aparte y han permitido que grupos de investigadores de distintos hospitales y de distintas instituciones trabajen de forma cooperativa y avancemos más rápidamente para obtener resultados más relevantes. En el ámbito de la cardiología esto ha sucedido de igual forma y en la actualidad hay un gran centro de investigación CNIC en Madrid que hace investigación de primer nivel, y además existen tres redes de investigación: la red REDISNCOR, la red HERACLES y la red RECAVA, que trabajan en colaboración y en la que participan los principales hospitales de nuestro país.

¿Qué le representa haber ganado este premio en el ámbito profesional?

En el ámbito profesional es una satisfacción ver que una entidad como Mutual Médica ha considerado nuestro trabajo merecedor del premio, porque es agradable y es siempre motivo de orgullo poder incrementar el bienestar de nuestros pacientes y que esto sea reconocido.

¿Actualmente tiene algún proyecto de investigación en marcha?

En estos momentos estamos siguiendo dos líneas fundamentales de investigación: por un lado, una línea de investigación clínica, interpretando nuevos datos de nuevos biomarcadores para poder identificar mejor a aquellos pacientes con IC que tienen riesgo de muerte súbita, con el objetivo de poder establecer antes el diagnóstico de la enfermedad. Por lo tanto, trabajamos en el mundo de la IC, por un lado, y, por otro lado, en el ámbito de la investigación básica estamos trabajando con células madre adultas con la finalidad de poder hacer tratamiento o terapia celular en estos pacientes con IC o post-infarto con garantías, con seguridad y con éxito en su implantación. No sabemos todavía si va a ser en forma de soluciones líquidas o en forma de tejido cardíaco artificial y en ello estamos trabajando.

Invite a sus compañeros de profesión a solicitar este premio

De forma efusiva invito a todos aquellos compañeros que se dedican a la investigación a que soliciten este premio, que es un premio prestigioso y que nos permite seguir con la ilusión de investigar día a día, una tarea ardua y, a veces, poco reconocida y poco recompensada. Muchas gracias.