El objetivo es aproximarnos a las alteraciones neurobiológicas y genéticas implicadas en el suicidio para una mejor prevención'

En España, el suicidio supone la primera causa no natural de defunción, por encima de los accidentes de tráfico, según el proyecto de investigación de la Dra. Maria Giró Batalla, del servicio de Psiquiatría de la Corporació Hospitalària i Universitària Parc Taulí de Sabadell (Barcelona), que ha ganado un accésit de la Beca Mutual Médica 2011 y que lleva como título "Neurobiología, bases genéticas y predictores de riesgo de suicidio en nuestra población de referencia".

Fundación Mutual Médica

Dra. Maria Giró Batalla

Corporació Hospitalària i Universitària Parc Taulí de Sabadell (Barcelona)

El objetivo es aproximarnos a las alteraciones neurobiológicas y genéticas implicadas en el suicidio para una mejor prevención

Su proyecto de investigación lleva como título "Neurobiología, bases genéticas y predictores de riesgo de suicidio en nuestra población de referencia" ¿En qué consiste este riesgo de suicidio y cuál es su prevalencia y situación en nuestro entorno?

El riesgo de suicidio se relaciona con muchas causas y factores internos y externos que interactúan entre sí antes de la realización de una tentativa o suicidio consumado. Los principales factores identificados son la enfermedad mental (depresión, esquizofrenia, asociadas o no a adicciones), la vulnerabilidad genética y un grupo que llamaríamos factores psicológicos personales (impulsividad, agresividad) y acontecimientos vitales estresantes; la suma de todos estos factores nos haría más vulnerables frente al suicidio.

Por lo que respecta a las cifras, en el mundo mueren al año aproximadamente un millón de personas debido al suicidio (1,4% del total de fallecimientos). En nuestro entorno más próximo las tasas de suicidio son de 7,6 por cada 100.000 habitantes (resultado INE 2008, último publicado), la mitad a las registradas en otros países europeos. Es la tercera causa de muerte, en algunos países de nuestro entorno, en la franja de edad que va de los 15 a los 44 años y la segunda en la franja de edad de los 10 a los 24 años. En España, el suicidio se situó, en el año 2008, como la primera causa no natural de defunción, debido en parte al descenso de los fallecidos en accidentes de tráfico.

¿En qué consiste concretamente su proyecto de investigación, que ha ganado un accésit de la XXI Beca Mutual Médica?

Se trata de un proyecto multidisciplinar en el que intervienen forenses, genetistas y psiquiatras. El objetivo de nuestro proyecto es aumentar el conocimiento sobre los mecanismos que predisponen a la conducta suicida para intentar mejorar el tratamiento y manejo de estos pacientes.

El proyecto consiste en un estudio de asociación transversal de casos controles y se pretende hacer un análisis global de los suicidios consumados de nuestra área de referencia. El objetivo es aportar datos que nos aproximen a las alteraciones neurobiológicas y genéticas implicadas, como por ejemplo a través de la propuesta de nuevos endofenotipos.

El trabajo se hará en coordinación con los tres equipos. Una vez identificado un caso se realizará el análisis a través de tres vías principales: la historia clínica y los profesionales que hayan estado en contacto con el paciente, el estudio genético y las autopsias psicológicas a familiares (método de investigación para recoger información retrospectiva a los fallecidos). Posteriormente se pretende comparar con un grupo control de pacientes fallecidos por otras causas y con otro grupo de pacientes con depresión, pero que no hayan presentado conductas suicidas o parasuicidas en el pasado.

Se realizará el estudio genético mediante la recogida de muestras biológicas, sangre y cerebro de los pacientes que han consumado el suicidio y los pacientes fallecidos por otras causas y sangre de los pacientes con trastorno depresivo sin antecedentes de suicidio.

¿Qué pueden aportar los resultados de este trabajo al mundo de la ciencia, por un lado, y a los pacientes con estas patologías, por otro?

Existen pocos estudios en nuestra población sobre suicidio consumado, por lo que con este estudio pretendemos aportar datos que ayuden a entender mejor la conducta suicida para poder actuar sobre su prevención, estudiando las bases biológicas y utilizando el método de la autopsia psicológica.

Desde el punto de vista clínico, que es el que afecta a nuestros pacientes, el estudio pretende aportar nueva información para identificar mejor el perfil de paciente con más riesgo de cometer suicidio y así poder mejorar el manejo, tratamiento y prevención.

¿Cuál es su punto de vista sobre la situación de la investigación médica en nuestro país en relación al resto de países de nuestro entorno? ¿Y más concretamente en el ámbito de la psiquiatría?

En general, la investigación médica en nuestro país presenta la desventaja, respecto a otros países, de disponer de muchas menos ayudas y subvenciones económicas, y en muchas ocasiones se convierte en una opción vocacional.

En otros países, durante el período de formación del médico, se contempla y se promueve la formación reglada en investigación; aquí, sin embargo, pasa a tener un papel más secundario y depende mucho de cada centro. A pesar de ello, es muy importante continuar con la lucha por la investigación y especialmente en el ámbito de la psiquiatría, en el que todavía quedan muchas áreas del conocimiento por resolver. El cerebro es el órgano más complejo de nuestro organismo y dilucidar su funcionamiento es uno de los grandes retos que tenemos todos por delante. En la Corporació Sanitària i Universitària Parc Taulí existe el convencimiento de que la investigación debe ir de la mano de la tarea asistencial. El estudio de la conducta suicida es una de las principales líneas de investigación desde que se inicio en Sabadell el programa europeo contra la depresión (www.eaad.net), con la participación destacada de la atención primaria, que tiene un papel esencial en la prevención.

¿De qué manera le ayudarán los 3.000 € con los que está dotado este accésit en su investigación?

A pesar de que 3.000 € no es suficiente para subvencionar a los profesionales del proyecto, sí que servirá para la compra de material de laboratorio y complementaremos el gasto del proyecto con otras becas.

¿Qué piensa de iniciativas como la Beca Mutual Médica?

Pienso que es un incentivo muy bueno para los noveles, los que estamos terminando la especialidad y nos interesa seguir en una línea más investigadora. El hecho de que vaya dirigido a residentes de último año y adjuntos jóvenes facilita en gran manera las opciones y es el primer paso para después intentar competir con investigadores de más trayectoria.

Invite a sus compañeros de profesión a solicitar este premio

Animo a mis compañeros psiquiatras a solicitar este premio. Personalmente pienso que nuestra especialidad necesita que todos centremos esfuerzos para entender los mecanismos de funcionamiento normal del cerebro y también las causas de las enfermedades que le afectan y una buena manera de empezar el camino es con este premio. Sin investigación seguiríamos en la prehistoria de la psiquiatría.